
Comme je vous l'avais promis, j'ai contacté nos camarades mexicains pour avoir des nouvelles de l'élections. Vous trouverez ci-dessous (en espagnol, désolé je n'ai pas le temps de traduire) un article du camarade Pavel, conseiller jeune du PRD. Il remet en cause la légitimité de l'IFE, controlé uniquement par la droite et dénonce de nombreuses irrégularités (nombres de votes supérieur au nombre d'inscrits dans certaines régions. Il rappelle le précédent des élections de 1988. Le PRD en appelle à la cour supreme pour trancher le différent. Le président est de toute façon investi en décembre, il reste donc du temps. Samedi, plus de 200000 personnes manifestaient à Mexico pour demander un recomptage de l'ensemble des bulletins.

Los mexicanos: entre la división social,
desilusión democrática y crisis política.
Las elecciones presidenciales realizadas el pasado domingo 2 de julio en México, convocó a mas de 71 millones de ciudadanos a votar, de los cuales acudieron poco más de 41 millones de mexicanos, alcanzando un reto histórico en un elección presidencial de 58.90 % de participación ciudadana.
La jornada electoral del domingo, fue sin duda una fiesta ciudadana que aglutinó a millones con el ánimo de fraternidad, respeto y tolerancia, más allá de las descalificaciones y diferencias a las cuales los candidatos presidenciales habían llegado a lo largo de las campañas electorales. La observación de la jornada por representantes de los partidos y observadores independientes como internacionales en casi todas las mesas de votación, generaron confianza en todos los mexicanos que decidimos omitir nuestro mandato a la clase política.
Sin embargo la desconfianza no radica en eso, esta desconfianza se originó desde tiempo atrás, como lo habíamos advertido, cuando el gobierno federal se intrometió en el proceso y el arbitro electoral: Instituto Federal Electoral (IFE) no ejerció su autoridad para poner orden en la contienda política y garantizar sin duda los principios fundamentales de certeza, legalidad, imparcialidad y objetividad en la elección.
La derecha (PAN) y su candidato ocuparon como nunca los espacios de la televisión abierta para promociar el “voto del miedo”, excediéndose ilegalmente por mucho el gasto en difusión regulado por el IFE (el PAN gastó mas de 41 millones 032 mil 559 euros) el cual no vigiló que así fuera; el Presidente Fox y su gabinete trabajaron arduamente para que los programas sociales aprobados por el Congreso, fueran aplicados a ciudadanos determinados para favorecer a su candidato y por si fuera poco, el antecédete del nombramiento de los Consejeros Ciudadanos (integrantes del IFE) por el Congreso no contaba con la legitimación y participación de los partidos de Izquierda y de Centro (PRD, PT y CD, que postularon a López Obrador).
En este escenario la “confianza” de los mexicanos en nuestras instituciones garantes de la democracia y la vigilancia del proceso, no contaban con el descaro y despotismo de los poderosos que se impusieron a un IFE débil y manipulado desde el partido conservador en el gobierno federal, queriéndose mantener en el poder a cualquier costo y sobre cualquier ley.
La Izquierda en México, sin ninguna duda ha ganado la elección presidencial, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) es nuestro presidente electo, sin embargo la derecha y sus cómplices en el IFE, han dado a conocer un resultado adverso a nuestro candidato con solo 0.58 % de los votos a favor del conservadurismo. El PRD y la izquierda social organizada, sabe que AMLO ganó (como informa el IFE) en los tres estados con mas electores registrados: el Distrito Federal (Ciudad de México), Veracruz (Golfo de México-Sur) y Estado de México (área limítrofe de la capital del país), así como en los 16 de los 31 estados del país que la Izquierda ganó. De los 300 distritos que estuvieron en disputa, AMLO ganó en 155, con todo lo anterior es imposible pensar que la Izquierda quedó en segundo lugar, aun menos cuando en el conteo de los votos que se realizó el 5 de julio nos mantuvimos la alza de los votos por mas de 20 horas, situación que no se reflejó el mismo domingo después del cierre de las mesas de votación, en la pagina oficial del IFE que a todas luces fue manipulado y se omitieron la contabilización de mas de tres millones de votos.
En dicho computo de votos, el PAN no permitió la apertura de los paquetes electorales que consideraban serias alteraciones en las actas electorales, en las cuales por ejemplo se duplicaban los votos al oficialismo o el numero de votos no coincidía con la leyenda escrita de los mismos, así como la sospechosa aparición de cientos de boletas electorales con votos a favor de AMLO en el basurero metropolitano de la ciudad la misma noche de la votación.
Dichas alteraciones son tan evidentes que la coalición de izquierda que encabeza AMLO presentará ante el Tribunal Electoral de la Federación (TRIFE: órgano que emite la declaración de validez de la elección y dictamina quien es el ganador) una impugnación de los resultados emitidos por el IFE (institución organizadora de las elecciones), proclamando a la derecha como triunfalistas sin la calificación legal correspondiente.
La diferencia de 0.58 % de los votos contabilizados a favor del PAN aun esta por comprobarse, el TRIFE tendrá la ultima palabra sobre las dudas surgidas ante la incapacidad del IFE y su parcialidad en la organización de las elecciones. Por lo tanto la legitimidad del candidato del PAN es nula y carece de toda autoridad moral para invitar a AMLO a formar parte de su gobierno (México es una Republica Federal y no existen gobiernos de coalición legalmente establecidos) y proclamarse triunfadores, ellos han divido al país, entre los mexicanos de primera y los de segunda, entre la clase media alta y la clase media baja y aun mas baja, esta desigualdad social se reflejo en los votos. Es a todas luces un golpe de estado a la voluntad popular.
La geografía política lo demuestra, los estados del norte con influencia de Estados Unidos han quedado en manos del PAN y los del Centro y Sur han quedado en manos del PRD, especialmente en los tres estados mas pobres y con mayor presencia indígena (Chiapas, Oaxaca y Guerrero), la urgencia por atender a los mas pobres es sin duda una gran lección para todos los partidos en esta elección, como un asunto de Estado.
El sábado 8 de julio, nos concentramos mas de 400 mil personas en el centro de la capital azteca (zócalo) y hemos realizado una asamblea informativa para diseñar la estrategia de defensa de nuestros los votos: mas de 15 millones de ciudadanos que confiaron en López Obrador, que tienen conciencia política de la desigualad y a corrupción en México y que optó por un verdadero cambio en la política social y económica de la República.
¡No dejaremos que nos arrebaten el triunfo!, la demanda social es ahora el respeto al sufragio efectivo, ya que el fantasma del fraude de 1988 realizado por el PRI (quien gobernó 71 años el país) ronda en la conciencia y ánimo de la mayoría de los mexicanos, lo mas peligroso de esto es que la ciudadanía ha llegado a desconfiar en nuestro sistema político, en la democracia y sus instituciones, eso demostraría un retroceso histórico al avance de una democracia electoral que aun se ponía a prueba y que empezaba a madurar entre lo mejor de América Latina. Es sin duda una crisis política que conlleva a una crisis de régimen político, rebasado por una realidad que refleja el despotismo y fraude de un presidente (Fox) surgido de la democracia y que ahora la traiciona.
Los mexicanos no podremos perder la esperanza en la democracia aunque los que están a cargo de nuestras instituciones hayan traicionado la lucha y todas las vidas que ha costado a lo largo de casi 25 años. Sin duda alguna como la mayor parte de los intelectuales, los científicos e investigadores, los artistas, los escritores, los representantes de la sociedad civil y la clase trabajadora, los dirigentes sociales, los articulistas, los académicos, periodistas, cineastas y un amplio sector representativo, tenemos que aceptar por todas las pruebas, que en México hubo fraude electoral, algo que los articulistas han llamado: la maldición de los pobres.
La desilusión y decepción de este proceso, refleja a todas luces la ambición desmedida de la derecha y sus cómplices por perpetuarse en el poder y sus privilegios a costa de lo que sea, a costa de la propia democracia en México, a costa de la mayoría que ganó en los hechos la elección, a costa de la Izquierda y su candidato López Obrador, que promovieron un proyecto alternativo de nación y que sustentan su causa en la gente mas pobre y la clase trabajadora.
Nuestra tarea es defender la voluntad popular, nuestros votos y voluntades, nuestro derecho a la manifestación pacifica, que no permita el regreso al autoritarismo y el desorden de los privilegios desmedidos, que no permitamos el suicidio de la democracia y nuestras instituciones, que defendamos voto a voto de las 50 mil casillas que han sido impugnadas por sus irregularidades.
No dejaremos que avance la desilusión y desconcierto que hoy impera por la impotencia ante los poderosos que nos quieren arrebatar nuestro triunfo, haremos con un gran sentido patriótico nuestra legitima defensa, con los argumentos y elementos políticos y legales ante un fraude electoral como el de 1988, somos mexicanos de conciencia y ahora estamos mas que nunca en pie de lucha.
Pável Meléndez Cruz,

2 comments:
¿Querían otro Hugo Chávez? Que bien que perdió López Obrador. El Fraude sólo existe en su cabeza. Incluso los observadores de la Unión Europea señalaron que no hubo fraude.
No es verdad, segun las reglas y los ordenamientos legales se cumplieron a la norma, pero la manipulacion de los datos y la paqueteria electoral fue fundamentada y sustentada, tanto ceintifica como matematicamente, incluso el propio fallo del tribunal electoral mexicano dijo que "hubo serias" anomalias en las elecciones como intervencion innominiosa de Fox. Ahora el problema no es AMLO sino la democracia en MExico, volveran los mexicanos a creer en ella? o extrañan al PRI como tal vez lo haces tu?
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